Psicólogos en Torrejón de Ardoz - Madrid

Primera sesión GRATIS. Resto 35 €. Estudiantes 30 €. 91 013 69 30 / 665 935 794 | psicologoentorrejon@gmail.com

La dependencia emocional: Cuando el amor no nos deja libertad

La dependencia emocional: Cuando el amor no nos deja libertad

Cada persona es diferente, es individual más allá de su manera de relacionarse. Y la verdadera felicidad se encuentra cuando se alcanza el equilibrio logrado a través de sentirnos bien con nosotros mismos, tener nuestros momentos de soledad y desarrollar relaciones sociales mediante la familia, los amigos y el amor. En definitiva, tenemos que apostar por nuestra propia independencia y autonomía en el aspecto emocional. Y en ello, la dependencia emocional es algo que sobra.

Esto último sucede en situaciones en las que lo que ocurre es lo contrario de lo que hemos comentado. Puede darse en parejas en el que uno de sus miembros depende emocionalmente del otro en un alto grado, o en madres o padres que se sienten tan unidos a sus hijos que la idea de que crezcan les aterroriza. Incluso se puede depender emocionalmente del puesto de trabajo o incluso de adicciones como el juego, el alcohol o el tabaco.

Cuando se tiene dependencia, sea del tipo que sea, la persona trata de cubrir los vacíos interiores que se tiene volcándose en esa actividad o esa persona. Pero lo único que se logra con esto es no afrontarlos, desviando el foco de atención hacia otro bien que cree que le resulta más gratificante.

Pero toda dependencia resulta más pronto o más tarde asfixiante, provocando una carencia de libertad interior a la que se unen los cambios en el estado de ánimo, la baja tolerancia a la frustración, la incapacidad para establecer límites en las relaciones, la poca capacidad para decir no, además de la autoestima baja y, en el caso de la dependencia emocional en la pareja, la idealización de la otra persona.

Inteligencia emocional para superar la dependencia
Cuando se vive con dependencia se está dejando de lado la propia vida para centrarse en la de otros. Y hay que tener claro que el tiempo que dejamos pasar no vuelve. Mediante la inteligencia emocional es necesario vivir nuestra propia vida, aunque también es necesario dejar que los demás participen de nuestro mundo. Debemos dejar que nos conozcan, crecer y evolucionar a nivel personal, amar libremente y compartir. Pero sin fusionarnos en extremo con la personalidad de otros por mucho que los admiremos porque no sólo es algo imposible, sino que además provoca infelicidad y dolor. Nosotros y sólo nosotros somos el centro de nuestra vida.

Leave a comment

Your email address will not be published.